Todo el mundo nos pregunta por el nivel de las futbolistas de Wukro. Después entrenar con ellas unas cuantas veces podemos decir que el nivel es bastante bajo, tanto técnica, táctica como físicamente. Tenemos chicas de entre 13 y 18 años, y a algunas sí que se les ve que llevan años jugando, pero la mayoría han empezado tarde y tampoco es que entrenen mucho. Tenemos que plantearles ejercicios muy sencillos porque sino no hay manera de tener continuidad en las tareas. Les cuesta mucho entender cosas básicas del juego y reflexionando sobre el tema, llegamos a la conclusión de que una de las razones puede ser la falta de televisiones en la mayoría de viviendas. Nosotras estamos acostumbradas a ver infinidad de partidos de futbol en la tele desde muy txikis, de ver en acción a los mejores futbolistas del mundo. Muchas de estas chicas nunca han visto un partido de futbol en la tele, básicamente porque no tienen acceso a ello. Creemos que uno de los problemas es que no conocen bien el juego, y no es fácil enseñar a jugar a alguien que nunca lo ha visto. Sí que pueden ver jugar a los chicos de la ciudad pero estos también tácticamente están muy verdes.
El principal objetivo del comité de deportes de Wukro era que pudiésemos motivar a las jugadoras para que se tomasen los entrenamientos en serio, y creemos que eso lo estamos consiguiendo. A las chicas se les ve ilusionadas, y uno de los entrenadores nos ha pedido el email para poder consultarnos dudas o problemas que le puedan surgir, así que señal también que está interesado.
Tras el desayuno hemos vuelto a salir a correr. Hay un niño de 10 años, que como sabe que solemos hacer eso, ha estado buena parte de la mañana esperándonos sentado en una piedra en la puerta de la misión. Le encanta correr, así que ya le tenemos en la grupeta. También hace las funciones de guía y traductor. Es un encanto de niño. Hoy se ha encontrado en el suelo 1 birr, y en vez de metérselo en el bolsillo nos lo ha ofrecido a nosotras. Es increíble que compartan lo poco que tienen.
A la tarde hemos estado en el taller de pulseras que supervisan Santi y Jasone. Están realizando un gran trabajo junto con dos chicos y tres chicas etíopes haciendo pulseras para luego venderlas en España. Les hemos encargado unas rojiblancas. También hemos fabricado pelotas para juegos de malabares con globos y arena, y recopilado de los bares chapas para jugar con los niños huérfanos que vienen a pasar la tarde a la misión.
Antes de de la cena hemos tenido la visita inesperada de Eli (una tortuga gigante), que se ha dado un elegante paseo por la misión bajo la atenta mirada de todos los presentes.